| Los angeles de mi vida |
|
|
|
| Derecho a reir, Derecho a llorar - Mi experiencia | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Escrito por andamiratu | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
He tenido la suerte de conocer gente que me ha enseñado que valía y vale Marcela, Rafa, Fran, Carla... también mis hijos, mis dos tesoros más grandes en esta vida. Y la Cruz Roja y la Policía Local de mi pueblo, alias "mis primos de zumosol" en mi corazón. Y las personas que gestionaban la casa refugio en la que aprendí a ser independiente cuyos nombres no puedo decir pero que no olvidaré nunca. Y mis nuevos amigos. Y a mí misma, que he aprendido a agradecerme cada día la valentía de decir hasta aquí hemos llegado. Marcela me enseñó la asertividad. Rafa me enseñó a quererme y que valía la pena tener paciencia conmigo. Es un AMIGO de esos que son un lujo incomprable. Ha sabido compartir conmigo todo tipo de momentos buenos y malos, alegrías e impotencia. Supo estar ahí cuando lo necesité y sigue estando. Fran me regaló horas de risas y cachondeo desde una pantalla de pc. Carla me escuchó cuando el instinto de muerte me acechaba. Mis hijos me han exigido ser feliz, me han tenido paciencia... me han hasta preparado fiesta de cumpleaños sorpresa. Mi hijo, de hecho, fue el impulso para que decidiera salir adelante. Recuerdo un día en el autobús que me dijo que lo que echaba de menos en mí era mi risa, que hacía mucho que no la oía; y me mostró así mi tristeza que ya no veía yo misma, para que pudiera luchar contra ella. La Cruz Roja está haciendo una labor enorme de apoyo a las mujeres maltratadas, desde el que vende cupones para el sorteo de la Cruz Roja sin saber que ese dinero puede estar ayudando a mantener un centro de emergencia para mujeres maltratadas por ejemplo, en el que puede estar su vecina y no lo sospecha siquiera; desde ese que vende esos décimos de lotería, hasta el conductor de ambulancia que es a menudo el primero que ayuda a la mujer agredida y la consuela; todos ellos están ahí poniendo su tiempo y su humanidad, mi agradecimiento y cariño. La policía local de mi pueblo, mis primos de zumosol, que me han acompañado en mis traslados cuando estaba en riesgo, paulatinamente me han mostrado más confianza en mí misma, me han sonreído, han hecho risas con los niños que les cogieron un cariño grande. Me enseñaron que estaban ahí para ayudarme y protegerme y me enseñaron después a no necesitarlos tanto. Cada vez que he vuelto por mi pueblo, les he visto pasar cerca y me he sentido segura, gracias a todos y cada uno de ellos. Las personas que gestionaban y trabajaban el la casa refugio estuvieron en los momentos más duros de mi proceso de superación. Mientras las pesadillas me abrumaban, el miedo a salir adelante me acechaba, cuando todavía vivía a la defensiva porque no sabía vivir de otra manera, ahí estaban a mi lado. La sicóloga, la abogada, la cocinera (hasta su coliflor me gustó y eso que no es precisamente mi plato favorito), las educadoras, la contable... todas y cada una eran mucho más de lo que representaba su cargo. Heroínas ocultas cuyas familias no pueden saber ni siquiera dónde trabajan por la seguridad del propio centro, ni hablar con ellas de lo que ocurre dentro por las características del mismo, acompañándonos en cada momento y compartiendo nuestro dolor sin poder compartirlo luego con nadie. Gracias a millones por haberme acompañado en la parte más difícil de mi camino a la independencia. Y a mí misma también he de considerarme uno de mis propios ángeles, porque todos estos otros ángeles no habrían podido ayudarme si yo no hubiera querido y actuado en pro de mí misma. Yo denuncié, busqué independencia económica, no bajé mi voz aunque me estuviera maltratando aquél, mi voz no pudo callarla al cien por cien. Mantuve la esperanza de poder marchar, y fui capaz de hacerlo y salir adelante. Porque cuando el instinto de muerte me acompañaba y sobresaltaba supe no escucharle aunque fue difícil y pedir ayuda. Porque supe buscar las risas que me faltaban. Porque me propuse averiguar qué cosas me gustaban a mí por mí misma. Porque quise ayuda y supe aprovecharla. Porque decidí aprender a usar ordenadores y sacarme el carnet de conducir (esto último no lo conseguí, pero pronto sí lo conseguiré). Porque supe encontrar una casa bonita para vivir con mis hijos y luchar por ellos. Y porque ahora soy feliz.
Powered by !JoomlaComment 3.26
3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved." |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
En linea
Tenemos 4 invitados conectadoVisitas
Ver contenido por hits : 94261Recursos
Suscribete al feed
Poesias y pensamientos
| Soneto III - 100 sonetos de amor... |
| Soneto III Aspero amor, violeta coronada de espinas, matorral entre tantas pasiones erizado, lanza de los dolores, corola de la cólera, por qué caminos y cómo te dirigiste a mi alma? Por qué precipitaste tu fuego doloroso, |
| Leer más... |
La pintura y la mujer
| Bailarina |
Gloria Isabel Piñeros Rocha, nació y reside actualmente en la ciudad de Bogotá, Colombia. |





